lunes, 27 de julio de 2015

En mi sangre no hay fronteras





En mi sangre no hay fronteras,
cabe en ella el ancho mundo
en ancestros soy fecundo,
dinastías tengo enteras.
No hay naciones forasteras,
por Sofía tengo Grecia,
Dinamarca (al “lao” de Suecia),
por Borbón, Francia y España,
por Battenberg, Gran Bretaña
y por Austria, hasta Venecia

Mi sangre contiene el mundo
mas no cabe en ella España,
paradoja bien extraña
que me causa un mal profundo.
Es problema tremebundo,
y aunque parezca de broma,
lo que era sólo idioma,
se acunó con esteladas,
y al himno le dió pitadas,
...rezará pronto a Mahoma




3 comentarios:

Tannhäuser dijo...

Disculpe, D. Gulliver, pero encuentro un pequeño error en su exposición de las partes concurrentes a la dinastía española, es el siguiente que le rimo en décima:

De Inglaterra son... postizos
los Battemberg que Albión rigen
mas alemanes de origen,
no seamos olvidadizos
que esa panda de chorizos,
de piratas, de corsarios
eran puros, eran arios
que aunque inmundos anglohablantes
fueron un día inmigrantes
de Deutschland, originarios.

Abrazo gordo

PS: Algo maldito debe tener la pérfida Albión que corrompe lo que la toca. Corrompió a los sajones, a los normandos y luego, donde ha tocado el negro dedo de Britania, ha marchitado lo que tocó. Me caen gordos los ingleses.

Gulliver dijo...

Qué razón tiene, amigo Tannhäuser. ¡Qué tiempos aquellos en que eran los alemanes los que emigraban!
Y hablando en serio, comparto con usted lo de la capacidad corruptora de la pérfida Albión, que mutó a los nobles Sajonia-Coburgo-Gotha en vulgares Windsor y que plagó de hemofilia a los pobres Borbones españoles
Un abrazo gordo

Epicuro Marcial dijo...

Sus certeros y donosísimos versos, amigo mío, me han gustado mucho. Me he reído lo mío. Pero el último me espanta. Y lo malo, aún siendo muy bueno, es que tiene razón con tal augurio. Yo también comparto esos miedos, pues poco ha de esperarse de estas testas coronadas tan republicanas y progres, que antes son dignas de enterrarse en una pirámide que en El Escorial. ¿Me siguen el compás?
Siempre he dicho que Letizio sería el último rey de España, y lo mantengo, que Baviera no paga a traidores. No seré yo quine pene porque caiga el telón para estos farsantes que ensucian la corona de España. ¡Ay, la pobre España!
Un fuerte abrazo, amigo mío. A sis pies,

E. M.

P. D.: Aunque no tengo tiempo para contestar, amigo mío, debe usted saber que recibo puntualmente sus versos y que quedan en la bodega del Club a la espera de ser publicados. Se avecina el Certamen cochino..., y que conste que no tiene nada que ver con el pueco Oriol Junqueras.