domingo, 3 de abril de 2011

La belleza de la guitarra española

Gaspar Sanz, sacerdote y músico español del siglo XVII, publicó una obra capital de la guitarra barroca: "Instrucción de música sobre la guitarra española y métodos de sus primeros rudimentos hasta tañerla con destreza".

Esta obra no solo enseña teoría musical, sino que incluye una importante colección de danzas populares y cortesanas que han llegado a nosotros con la denominación de "Suite española". Su influencia ha sido enorme. Basta decir que la "Fantasía para un gentilhombre" del Maestro Rodrigo se compuso sobre temas de la Suite española.

No dejo de sentir una especial emoción cada vez que la escucho






6 comentarios:

jano dijo...

La guitarra española o de otra nacionalidad, ya lo dije en otra ocasión, es un instrumento fascinante por su sencillez (de difícil construcción)y por la versatilidad expresiva que ofrece (triste, romántica, alegre y alegría desmadrada si se quiere); por ser un instrumento fácil y difícil de tocar y por admitir partitura y tablatura. Yo disfruto mucho con ella, destrozando piezas en la intimidad y destrozándome los dedos al pisar las cuerdas.
Narciso Yepes, gran intérprete, añadió más cuerdas a la guitarra en la sección de bordones, pero no parece haber tenido éxito el invento por no haber sido copiado por nadie, probablemente porque la gran limitación de la guitarra, su escasa sonoridad, puede ser solucionada hoy con una adecuada amplificación sonora hasta poder enfrentarse a una orquesta sinfónica.
Existen muchos métodos de guitarra clásicos: Sanz (que no conozco), Dionisio Aguado (con el inconveniente de ser demasiado rápida su progresión) Fortéa..., y también más modernos y por cifrado (gran ventaja de la guitarra); también partituras y cifras que se pueden bajar de internet: el método de Aguado lo podrá bajar pinchando aquí. Que lo disfrute.
Un saludo, D. Gulliver, y un post que me ha encantado.

Bate dijo...

Maese Gulliver, musicalmente todo está ya inventado, o casi. Los grandes compositores, el maestro Rodrigo lo era, saben que en el folklor tradicional de un pueblo se encuentra la esencia por donde respira el arte.

Ayer volví a escuchar a un músico jesuita italiano que acabó en unas misiones españolas en el Paraguay allá por el XVIII.
Aquí tiene usted un ejemplo de la maestría del jesuita. ¿Y a que no sabe que banda sonora me trajo a la memoria su maravillosa música?
Escuche, escuche...
Ya le digo, todo inventado, o casi.

De lo que no hay duda es que la tierra, los territorios, los pueblos expresan o emiten unas ondas o frecuencias que un buen compositor con el oído y el sentido fino percibe rápidamente.
Sólo hay que permanecer atento.

Excelente entrada. Yo también golpeo la guitarra, pero peor que Maese Jano,
al que mando un cordial saludo.

Carmen Quirós dijo...

Me ha encantado su entrada y no digamos la oportunidad de escuchar al maestro Yepes. Gracias por ofrecerme acompañamiento musical de primera.

Gulliver dijo...

He escuchado los temas que ha enlazado y tiene usted mucha razón, maese Bate.

Gracias por sus indicaciones, Maese Jano. De joven intenté, con poco aprovechamiento, tocar la guitarra (confieso que lo que más me movió fue ver el éxito que cosechaban los "guitarreros" entre el sector femenino). Desde hace muchos años me conformo con escuchar.

Neo... dijo...

La mejor guitarra siempre necesitará de unas buenas manos para sacar toda la belleza que lleva en su interior.

José Antonio del Pozo dijo...

Fascinante, esa es la palabra.La guitarra española, se ha dicho mil veces, hasta en sus formas (que aluden al signo del infinito) es precioso objeto. Gracias por dejar una música tan elevada.
Saludos blogueros