Me
dicen que Ada-Alcaldesa
disfruta
tanto el cacao
que
cambiar por Colau-Cao
su
apellido ella sopesa.
No
resulta una sorpresa,
en
Cataluña es normal,
que
un gesto multirracial
que
canta a la negra raza
y
es apellido a la taza
tenga
un toque comercial
Se
relame Ada golosa
pues
honrar al buen negrito
le
despierta el apetito
por
Mas comida copiosa.
Será
cosa muy curiosa
pues
la veo tan hambrienta
que si a Mas ella se enfrenta
Ada esconderá el ColaCau,
y así volverá a ser Colau
quien del cacao se alimenta
