martes, 13 de junio de 2017

Moción de censura


Para empezar la censura
Podemos suelta un sobrero,
de nombre “Irene Montero”,
soso y de escasa bravura.
Lo recibe con soltura
Mariano con el capote
y aunque lanza algún derrote
y su embestida es muy fea,
Mariano fácil torea
al primero de su lote.

Con arte parlamentario
da series muy por derecho
y remata satisfecho
colocando un “estatuario”.
Ante tan flojo adversario
que el castigo no soporta,
decide faena corta
pues el arte no malgasta
con un novillo sin casta
y a “Montero” pasaporta
  
Finiquitado el sobrero
de toriles sale al trote
el segundo de su lote
carifosco y mitinero.
Busca el astado al torero,
codicioso y gazapón,
enseñándole un pitón,
mas Mariano, muy elegante,
se adorna con un desplante
que le gana una ovación

El “Pabloiglesias”, inquieto,
arremete con violencia,
mas Rajoy, con suficiencia,
lo cita firme y muy quieto.
No sufre ya mas aprieto
Mariano en esta faena,
una tras otra encadena
las tandas al natural
antes de echarlo al corral
mientras su bancada truena

Estas espinelas han sido publicadas hoy en el blog de Santiago González
 

lunes, 5 de junio de 2017

El caballo de Espartero





Con Baldomero Espartero
ha sido injusta la Historia,
nadie conserva memoria
del mentado caballero.
Se olvidó su gesto fiero,
su gloria se desvanece
y un recuerdo no merece,
mas el fin no es absoluto:
Por eminente atributo
su caballo permanece

Joaquín Baldomero Fernández-Espartero Álvarez de Toro (1793-1879), conocido como Baldomero Espartero fue un militar y político español. Por dos veces fue Presidente del Consejo de Ministros y llegó a la Jefatura del Estado como regente durante la minoría de edad de Isabel II. Tuvo un papel decisivo en la resolución de la 1ª Guerra Carlista. Entre otros títulos ostentó los de Príncipe de Vergara, Duque de la Victoria, Duque de Morella y Conde de Luchana. Ha sido el único militar español con tratamiento de Alteza Real. Rechazó la Corona de España que le fue ofrecida por Prim y fue tratado como una leyenda desde bien joven. 

El historiador Adrian Shubert ha dicho recientemente:  
"Espartero ha sido borrado de la memoria histórica española. Al tiempo que otras figuras cuyo papel en la historia del país fue mucho menos significativo permanecen vivas en el recuerdo, su nombre ha pasado de la idolatría al olvido"